domingo, 29 de enero de 2017
Sueños
Me desperté llorando sin saber por qué, mire a mi alrededor descubriendo que estaba en mi habitación y que alguien había apagado la luz, la televisión y cualquier otro ruido porque estaba en completo silencio. Me quedé mirando el techo pensando en nada, decidí sentarme y quebré.
Llore sin primero darme cuenta, de a poco y con calma. Luego me desesperé y empecé a respirar mal, intenté calmarme respirando hondo mirando el techo. No pude. Lloré boca abajo en la almohada abrazándola, creo que funcionó porque me desperté de nuevo mirando el techo y con una voz diciéndome que los sueños solamente son eso, sueños.
No son nada más decía, solamente cosas imaginarias que se nos ocurren en los momentos de absoluta paz. Son completamente aleatorios, no hace falta analizarlos, no tienen sentido en sí.
No estoy de acuerdo con esa voz, aunque esa sea yo y aunque el llanto no haya sido un sueño.
Ya estoy perdida, todavía no sé porque lloré.