martes, 16 de enero de 2018

Calma

Todo tranquilo por acá. Se despiertan adormilados en la ducha, tirando pequeñas frases o palabras sueltas. Los escucho poco, no logro formar nada coherente de tanto cosas juntas que quieren decir. Al secarme desaparecen, vuelven a dormir dejándome en blanco. No vacía, sino en blanco. Últimamente son más débiles; cualquier ruido los espanta, hasta un tic tac de un reloj. Perdieron fuerza, para bien.