domingo, 18 de diciembre de 2016
Día lluvioso
Creo que todos sabemos que un día como hoy, gris, suele ser para algunos un tiempo de reflexión escuchando la lluvia o tal vez un tiempo de relajación, ya sea durmiendo o leyendo algo, lo que sea.
El punto es cómo aprovechamos esas jornadas grises y en qué se transforman al final del día.
Hoy, día de lluvia y tormentas, absorta en la lectura poco a poco vienen pensamientos que suprimo toda la semana. No importa si el libro está bueno o es una completa basura, los pensamientos que te distraen vienen igual para dejarte pensando todo el día.
Tiempo atrás el hecho de darme cuenta que no era una persona de mucha importancia me hubiese chocado, pero no está vez.
Creo que si desaparezco un tiempo, ya sea por capricho o por alguna otra razón que desconozca, no sería de mucha relevancia por unos días. Me parece perfecto que sea así, ¿Qué tengo yo de valor para ser importante? Nada. La preocupación deberían tenerla por otras personas y no por mí, un ser insignificante.
Pensarán que digo todo esto porque no me quiero y dirán la gran frase de "querete un poco más", pero creo que no tendría nada que ver en esta ocasión.
A mí y a nadie más debería importarle la pérdida de mi misma, yo debería buscarla y sufrir en cada paso de la búsqueda de lo que soy. Creo que eso está pasando y creo también que va a ser un lapso de tiempo sin ningún cambio que influya en lo demás.
Así que mientras tanto, en silencio, la que fui y yo vamos buscando ese lugar al que llaman felicidad, que es relativo y efímero. Pero es el cliché y siempre caemos ahí aunque no nos demos cuenta hasta mirar el pasado y recordar lo feliz que fuimos.