La continua insistencia en imposibles, ¿No te cansa?
La contra que existe dentro de uno puede ser tan real como la de un fiel enemigo. No me quiebran tus órdenes o comentarios, me quiebro yo sola mediante análisis. Según dicen, fuentes desconocidas, el humano nació para destruir y por qué no también, autodestruirse. Es la naturaleza en su máxima expresión, ¿Cuantos intentan cambiarla imponiendo discursos revolucionarios? Desde dioses hasta partidos, la variedad es infinita. No son más que intentos fallidos que terminan en sangre y cenizas. A pesar de ser tan básicos, te sacan la noción del tiempo a su antojo logrando ser tan tóxicos como te gustan.